Este es un triste caso, un edificio obra del gran arquitecto de la generación de 1880, y encargado por un personaje que merecer no ser olvidado, como fue el Dr. Juárez Celman, responsable del primer default del Estado Argentino unificado, el de 1890.
La residencia del presidente que gobernó desde 1886 al año de la crisis fue levantada "a todo trapo" en un terreno bastante lejano a lo que era la zona de moda por aquellos años, es decir la calle Florida y el eje de la Avenida Alvear. Celman eligió un lote con entrada por dos calles: la fachada principal, sobre calle 25 de Mayo, una arteria más asociada al puerto y a los "servicios" de todo tipo que consumían los navegantes y marineros, aunque también elegida por los bancos y casas comerciales de la city porteña, que en la década de 1880 tuvo un "boom" sin precedentes, que derivó en la burbuja y la crisis de 1890.
La fachada principal, sobre calle 25 de Mayo.