LA TRAGEDIA DEL PATRIMONIO PORTEÑO

PENOSO CATÁLOGO DE EDIFICIOS IRREPETIBLES DEMOLIDOS Y BRUTALES INTERVENCIONES QUE DEMUESTRAN QUE BUENOS AIRES NUNCA TUVO UNA POLÍTICA DE PROTECCIÓN ARQUITECTÓNICA A LA CARACTERÍSTICA PRIMORDIAL DE LA CIUDAD: SU ECLECTICISMO ARQUITECTÓNICO, PRODUCTO DE LAS INMIGRACIONES. FALLÓ EL ESTADO PARA PROTEGER Y USUFRUCTAR UN RECURSO TURISTICO, FALLARON LAS COLECTIVIDADES QUE NO PUDIERON SALVAR LOS EDIFICIOS EMBLEMATICOS DE SU PROPIA COMUNIDAD, FALLARON LOS URBANISTAS Y LEGISLADORES EN NO ESTABLECER POLIGONOS INTOCABLES Y COMO COMPENSAR A LOS PRIVADOS QUE DEFIENDEN EL LUCRO DE SU PROPIEDAD PRIVADA, FALLARON LOS GOBERNANTES EN DECISIONES DESASTROSAS, COMO DEMOLER EL PABELLON ARGENTINO, UNA ESTRUCTURA DESARMABLE.
ESTE BLOG FORMA PARTE DE UNA RED EN DEFENSA Y DIFUSIÓN DEL PATRIMONIO PORTEÑO.

AUTORES: Alejandro Machado, Agustín Ilutovich y Diego Fernández de Azcárate

CONTACTO: alejmachado@gmail.com

martes, 25 de agosto de 2015

Casa del Pueblo Socialista / Av. Rivadavia 2150

Un caso conocido por muchos, y que trae inevitable polémica política, que aquí intentaremos evadir para concentrarnos en lo que nos interesa: la arquitectura y la ciudad. La Casa del Pueblo, sobre la mismísima Avenida Rivadavia y a pocas cuadras del Congreso Nacional, fue un ícono de la acción del Partido Socialista en la Argentina.

Inaugurada el 23 de enero de 1927, en un terreno comprado gracias a las donaciones y recolección de fondos, el proyecto arquitectónico fue de Pedro Cremona, cuyas obras podemos ver en este catálogo.

Fachada de la Casa del Pueblo en sus primeros años.
En este edificio se instalaron la imprenta del tradicional diario socialista "La Vanguardia" y la Biblioteca Obrera "Juan B. Justo", que contaba con 150.000 libros aproximadamente.
Perspectiva de Rivadavia desde Junín mirando hacia Plaza Once.
La Casa del Pueblo se destacaba en la vereda de la izquierda.

Para tener más nociones de la organización interna de la casa del pueblo, citamos al periódico "Primera página": "El mismo constará de un subsuelo y tres pisos. En el subsuelo se instala la imprenta del diario La Vanguardia, en la cual se imprimirá además casi toda la propaganda partidaria y publicaciones gremiales. En la planta baja funcionará la librería, la redacción y la administración, además de un bufet. En el primer piso se instalará una biblioteca obrera con más de 120.000 volúmenes, y un salón de actos, que extiende sus galerías hacia el segundo piso. En el tercer piso funcionarán las oficinas de la Junta Ejecutiva y de las distintas comisiones."

Obras de pavimentación de Av. Rivadavia en 1942. Atrás de la boca de la estación Pasco de la línea A,
apreciamos lo que era la entrada imponente de la Casa del Pueblo.
La vida de la Casa del Pueblo se vio finalizada abrupta y demasiado tempranamente, el 15 de abril de 1953. Luego de un atentado terrorista con bombas en plena Plaza de Mayo, durante un discurso del Presidente Perón, en el cual murieron 6 personas, una turba enardecida se dirigió con planes definidos de destruir los edificios que representaban la oposición al gobierno. Esa noche ardieron el Jockey Club, la Casa del Pueblo y la Casa Radical. Es decir que perdimos piezas invaluables de la arquitectura argentina, además de la terrible tragedia política y social de aquel día.
En la fotografía aérea de 1940, vemos las dos claraboyas piramidales que brindaban luz al interior, y hacia el fondo del terreno la construcción terminaba con una fachada semicircular. Nos queda pendiente saber qué había allí.
La estructura de la Casa del Pueblo quedó totalmente comprometida e irrecuperable. Para peor, en 1956 el Partido Socialista se fraccionó en dos sectores antagónicos: el Democrático y el Argentino, que se disputaron la propiedad del inmueble, en un litigio que recién terminó en 1974 con su demolición.

Desde aquel año, la Ciudad de Buenos Aires nos regala otra horrible caries urbana, otro baldío sin sentido, un espacio que no da placer ni utilidad a nadie, ni es plaza pública, ni vivienda, ni siquiera unos locales comerciales miserables. Sigue ahi, sin cartel de venta, esperando a que un especulador inmobiliario le exprima todo el jugo posible.
Como si la ciudad no quisiera olvidar la tragedia de este edificio,
en pleno año 2015 el terreno sigue baldío.

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